jueves, 14 de febrero de 2008

Madrid Fashion Week - Miércoles 13

Opina: 
Kissing Room de Moët&Chandon. En la imagen, Ailanto junto al grupo musical Dover.

En nuestro reporte diario, el Miércoles en la ya conocida Madrid Fashion Week se vivieron grandes momentos. Desfiles como el de Lydia Delgado o Carmen March pusieron el toque femenino en la moda con firma en español.


10,30. Alma Aguilar: Mezcló los polos opuestos y se decantó por los vestidos. Tejidos vaporosos en tonos marrones y azulones que dan paso a un invierno mucho más divertido. Un retorno a los pantalones anchos y, como no, los estampados en cuadros.


12,15. Ailanto: Inspirado en el mundo de una mujer cuya profesión es la fotografía de moda y todo lo que le rodea. Look casual, pero ultra femenino. Vestidos por encima de la rodilla y calcetines. Visonario british con un toque de glamour.


14,00. Javier Larráinzar: Prendas multi-funcionales para todo tipo de mujer. El pantalón es la prenda estrella, tanto de día como de noche apuesta por la elegancia de "la pata de elefante" o el aire chic del "pitillo" de talle alto.


16,00. Carmen March. Segunda mujer del día y gran expectación. Pasión por el volúmen, las formas desdibujadas y los tonos azulados. ¿Lo arriesgado? Los diseños en tonos morados. ¿La elegancia? Empledo de medias mangas y vestidos de satén.


17,45. Lydia Delgado. Pasión por los vestidos, los tonos oscuros y los cortos exagerados. Representa a una mujer tan urbana como elegante, que presta gran atención al "conjunto", no sólo a las prendas.


19,30. Amaya Arzuaga. Es subjetivo y soy consciente de ello, pero es mi diseñadora favorita. De hecho, compré un vestido en su tienda y lo guardo como oro en paño. Hay gente a quién no gusta, pero su colección es modernista y de líneas muy marcadas.


21,30. Gloria Coelho. Fue la última en desfilar y no creo que decepcionó a nadie. Apasionada por los vestidos y el relieve, esculpió prendas y dió un toque desesfadado al final del día. Intenso, como no, pero amenizado por las fiestas post-desfile de Moët&Chandon en su Kissing Room.