
Pero Ifema ha vivido al 200% con otros certámenes de gran importancia. Arco (con una entrada de 30 €, desde mi punto de vista muy excesiva) desconcertó e ilusionó. El arte moderno tiene un punto de "entendimiento" que o roza el ridículo o apasiona. En un breve recorrido os puedo asegurar que las obras que ví me encantaron. Bueno, encontré un cubo por el suelo que no sé si formaría parte del "arte" allí expuesto, pero en general muy entretenido.
SIMM fue un visto y no visto. Tocados, vestidos, complementos... Todo un sinfín de firmas de moda que ya presentan sus colecciones de Otoño-Invierno. Como anécdota os puedo contar que en nuestro stand se descolgó un foco y quemó el ojo de la chica del cartel que teníamos colgado con la portada de La Moda en las Calles. Nada grave, pero sí gracioso.


Cartel promocional de SIMM e Iberjoya 2008.
Y por último Iberjoya. El acceso más restringido y el lugar más helador. Cada vez que pisaba el stand de Joya Moda (otra de las revistas del editorial) me ponía abrigo, guantes, bufanda..., y hoy tengo un dolor de cabeza horrible como consecuencia de las obras en el medio pabellón contiguo al 10, donde estaban las industrias afines y estuchería. En tendencias de joyería, no os puedo hablar del desfile ni de la cena de gala, pero por lo que ví, el oro blanco y los brillantes ganan más adeptos, las perlas irregulares y en distintas tonalidades van a triunfar y los relojes optan por el diseño antes que la funcionalidad, sobre todo para mujer.

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