Sentido animal por excelencia, a menudo rechazado o ignorado: Comer, beber, amar, perfumarse. La fragancia, creada e imaginada por Thierry Wasser y Sylvaine Delacourte, se desarrolla en tres tiempos horizontales más que piramidales.De un modo permanente y sincronizdo, el acorde "mojito" implanta su persistente frescor y su determinación: corteza de lima, unas cuantas hojas machacadas de menta picante, una generosa ración de auténtico ron de Jamaica destilado en esencia, más una hoja o dos de ruibarbo.
El segundo acorde es más sofisticado, con bergamota, té verde y geranio, flor absolutamente masculina cuyas hojas, tallos y pétalos producen una nota tanto de rosa como vegetal, casi fría. La tercera faceta aúna la elegante firmeza del cedro y el salvaje estremecimiento de un vetiver recién extraído de la tierra.
Un aroma realmente sorprendente, salvaje, sofisticado y muy fresco. Cautivador y cautivante, despierta el lado más salvaje del ser humano. Su frasco, inspirado en la alianza del cristal y el metal, aúna diseño y elegancia. ¿Su creador? Pininfarina. Toda una maravilla para la vista y el olfato.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada